cómo dar clases

El reto de formar a las generaciones tecnológicas.

Formar a una generación rodeada de tanta tecnología y redes sociales supone un reto para los docentes de hoy. Sin embargo, los actuales medios tecnológicos aplicados a la enseñanza permiten al alumnado asumir un nuevo rol dentro del proceso de aprender a aprender, en el que debe sumergirse todo alumno para alcanzar un aprendizaje significativo. Algunos de los elementos que consideramos imprescindibles son: la motivación, aprender a aprender, el nuevo rol docente y la formación continua.

La motivación

No cabe duda de que la realización de cualquier actividad debe estar “motivada” para que sus resultados sean lo más eficientes posibles, es decir, en la base de la efectividad se encuentra la motivación (que no es más que una mezcla de factores psicológicos que ponemos en juego y por los que “sentimos” que la realización de la actividad va a ser buena y provechosa para nosotros, y también para nuestro alumnado).

El papel del tutor se representa como el líder de grupo, motivador e ilusionante que debe saber aplicar las técnicas de grupo y las metodologías didácticas apropiadas con el objetivo de motivar a su alumnado.

El entorno virtual permite la formación de grupos de trabajo sin necesidad de compartir un espacio físico, pero… ¿cómo motivar a distancia? El docente descubre este entorno con el que mantener conectados a los miembros de su grupo y en el que la formación fluye de forma bidireccional multiplicando los feedback y las oportunidades de aprendizaje.

Además, encontramos que, a través de plataformas específicas, apps especializadas o la gamificación, podemos trabajar de manera menos convencional los contenidos a adquirir, favorezcan un entorno motivador.

Aprender a aprender

Esta competencia básica permite aprender a manejar los propios procesos de aprendizaje, conociendo las estrategias que se deben poner en juego para llegar a un aprendizaje eficaz en cada tipo de tarea. Por ello, la labor del docente será la de facilitar el contenido de la manera más óptima y para ello deberá tener en cuenta las características singulares del alumnado, así como su estilo de aprendizaje.

El tutor adquiere un papel fundamental en el proceso de autoconocimiento del alumnado, debiendo fomentar el pensamiento crítico, la participación y la autoevaluación de sus propias acciones.

El nuevo papel del docente

Tradicionalmente, la enseñanza se caracterizada por estar ceñida a la enseñanza magistral y a un aprendizaje pasivo. En cambio, con la irrupción de las nuevas tecnologías ha supuesto un cambio significativo en el rol del docente, permitiéndole a este más flexibilidad, creatividad y la adquisición de nueva formas de conectar con el alumnado.

De ahí, de que surja la necesidad de que el personal docente se forme en el uso de estas  nuevas tecnologías, lo que le permitirá una mejora de su implicación y posibilidades en el aula (física o virtual).

Formación continua

Actualmente el conocimiento se transforma y se produce de manera continua y rápida. Por ello, el docente debe preocuparse por mantenerse al día en cuanto a los contenidos, los medios que van surgiendo y que serán sus herramientas de trabajo.

La eficacia de la enseñanza está vinculada a:

  • La preparación del docente.
  • La capacidad para motivar a su alumnado.
  • Su habilidad para orientar al alumnado para que consiga el pleno desarrollo de sus capacidades.
Fórmate como docente

Y hasta aquí, todos los elementos imprescindibles para unas clases efectivas. ¡Si consideras que existe algún otro que no hayamos nombrado, nos encantaría leerte en los comentarios!

Realizado por: Fátima Artigas Campos
Tutora de formación, especialista en e-learning en Audiolís.

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