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La nueva prestación complementaria para autónomos se aprueba para ayudarles a financiar las necesidades sobrevenidas como consecuencia de una contingencia profesional.

Si el autónomo sufre un accidente de trabajo o una enfermedad profesional que determinan un especial estado o una situación de necesidad que le impiden continuar con su labor profesional, tiene derecho a una prestación que le ayude a sufragar los gastos en los que incurra para suprimir barreras y adaptar el lugar en el que desarrolla su actividad.

El estado de necesidad ha de ser sobrevenido y encontrar su causa directa en el accidente de trabajo o enfermedad profesional.

Esta nueva prestación complementaria que entra en vigor el 01 de enero de 2020, ha sido autorizada al amparo del artículo 96.1b) del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social y podrá ser implementada por las Mutuas colaboradoras de la Seguridad Social atendiendo a su disponibilidad presupuestaria.

Prestación complementaria para autónomos

Se ha elaborado un catálogo de prestaciones complementarias de asistencia social que pueden otorgarse como consecuencia de un accidente de trabajo o de una enfermedad profesional.

Estas prestaciones son relativas a la rehabilitación y recuperación, reorientación profesional o medidas de apoyo destinadas a la adaptación de medios esenciales para el desarrollo de las actividades básicas de la vida diaria y del puesto de trabajo.

En concreto, para el trabajador autónomo esta prestación complementaria está orientada a ayudarle a sufragar los gastos en que incurra para suprimir barreras y adaptar el lugar en que desarrolla su actividad, a las nuevas necesidades surgidas tras el accidente de trabajo o la enfermedad profesional.

La prestación complementaria para autónomos como asistencia social recibe el nombre de: “Adaptación del local dónde el trabajador autónomo desarrolla su actividad”.

Beneficiarios del catálogo de prestaciones complementarias

Podrán ser beneficiarios de las prestaciones complementarias autorizadas:

  • La persona trabajadora, por los daños sufridos como consecuencia de un accidente de trabajo o de una enfermedad profesional, aún con posterioridad a la pérdida del empleo, siempre y cuando quede acreditado con el correspondiente informe médico que son consecuencia directa del accidente de trabajo o de la enfermedad profesional.
  • El cónyuge o la pareja de hecho del trabajador aun en los casos en los que no tenga derechos sucesorios del trabajador fallecido y los hijos del trabajador accidentado. En ambos supuestos, deberán constituir una unidad de convivencia con el trabajador.
  • En defecto de los anteriores: los nietos; y, a falta de ellos, los padres. En ambos supuestos, deberán constituir una unidad de convivencia con el trabajador.
  • Podrá ser beneficiario de la prestación de auxilio por defunción cualquier familiar, cónyuge o pareja de hecho que tenga la condición de derechohabiente y haya hecho frente a los gastos del deceso.

¿Qué significa constituir unidad de convivencia con el trabajador?

Debemos entender por unidad de convivencia:

“La formada por el trabajador accidentado o afectado de enfermedad profesional y las personas señaladas en el apartado arriba referenciado (cónyuge o pareja de hecho, hijos, nietos, padres), que convivan con él al tiempo de producirse el hecho causante, o deban convivir con él como consecuencia del accidente de trabajo o enfermedad profesional”.

Esta circunstancia se acredita con el certificado de empadronamiento.

Las Mutuas colaboradoras de la Seguridad Social conceden las prestaciones

La letra b) del apartado primero del artículo 96 del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social, prevé la aplicación del 10% del excedente resultante de dotar la Reserva de Estabilización de Contingencias Profesionales de la Seguridad Social, a la dotación de una Reserva de Asistencia Social.

Dicha Reserva de Asistencia Social estará destinada a las Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social para que financien las necesidades sobrevenidas que los trabajadores y las personas que los suceden en caso de fallecimiento deban hacer frente como consecuencia de una contingencia profesional, siempre que ese accidente o enfermedad profesional determinen un especial estado o situación de necesidad.

Régimen de aplicación de las prestaciones

Las Mutuas Colaboradoras con la Seguridad Social conceden estas prestaciones a través de las Comisiones de Prestaciones Especiales, que tramitarán el expediente al efecto.

La concesión de estas prestaciones tendrá siempre carácter potestativo, tanto en su reconocimiento como en su cuantía.

Las mutuas determinarán por sí mismas, el porcentaje de gasto cuya cobertura van a sufragar, atendiendo al especial estado o situación de necesidad del beneficiario.

Para ello, tendrán en cuenta:

  • Las limitaciones en la capacidad laboral del autónomo, que se hayan ocasionado como consecuencia del accidente de trabajo o de la enfermedad profesional.
  • Las consecuencias que suponga para la unidad de convivencia la pérdida de ingresos consecuencia del tiempo en que el trabajador se encuentre imposibilitado para trabajar.

Justificación que debe quedar acreditada

Las mutuas deberán justificar debidamente la existencia del especial estado o situación de necesidad al determinar el importe de la ayuda concedida a cada beneficiario.

A tal efecto, deberá emitirse un informe del personal sanitario de la mutua colaboradora y/o de los servicios sociales correspondientes, quedando acreditado en el expediente que se tramite al efecto.

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Dos requisitos a cumplir por los beneficiarios de la prestación

Las mutuas establecerán los límites de ingresos fijando tramos de renta, así como la documentación y requisitos necesarios para ser beneficiario de la prestación complementaria.

El estado de necesidad, deber ser causa directa del accidente de trabajo o de la enfermedad profesional y, para su determinación, se tomarán en consideración los ingresos totales de la unidad de convivencia en la que se encuentre el beneficiario de la prestación.

En el supuesto de la prestación complementaria para autónomos se establece:

Primer requisito: límites de ingresos de la unidad de convivencia

En el mes de reconocimiento de la prestación hay que atender a los ingresos de la unidad de convivencia según la situación del trabajador:

  • Gran Invalidez: salario mínimo interprofesional (1,8 + 1,2 por el segundo miembro de la unidad de convivencia + 0,2 por el número del resto de miembros de la unidad de convivencia).
  • Invalidez permanente absoluta: salario mínimo interprofesional (1,5 + 1,2 por el segundo miembro de la unidad de convivencia + 0,2 el número del resto de miembros de la unidad de convivencia).
  • Invalidez permanente total: salario mínimo interprofesional (1,3 + 1,2 por el segundo miembro de la unidad de convivencia + 0,2 el número del resto de miembros de la unidad de convivencia).
  • Invalidez permanente parcial y situación IT: salario mínimo interprofesional (1,2 + 1,2 por el segundo miembro de la unidad de convivencia + 0,2 el número del resto de miembros de la unidad de convivencia).

Segundo requisito: documentación que debe constar en el expediente

  • Informe del servicio médico de la mutua colaboradora o de los servicios sociales correspondientes.
  • En el caso de que la Mutua colaboradora dispense la prestación con medios ajenos, certificado de la entidad colaboradora acreditativo de la imposibilidad de llevar a cabo esta prestación con medios propios.
  • Factura acreditativa de los gastos realizados para tales fines.
  • Parte de accidente de trabajo o enfermedad profesional, resolución de la Entidad Gestora o Sentencia Judicial firme declarado el carácter profesional de la contingencia.

Además de los requisitos indicados, las Mutuas colaboradoras podrían establecer otros requisitos específicos para la concesión de la ayuda.

Entrada en vigor

El 01 de enero de 2020 entra en vigor la Resolución de 28 de octubre de 2019, de la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social, por la que se establece el régimen de aplicación de las prestaciones complementarias del artículo 96.1b), del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre.

A través de esta Resolución se ha arbitrado el régimen de aplicación de las prestaciones complementarias, desarrollado en el presente artículo:

  • Catálogo de prestaciones.
  • Sujetos beneficiarios.
  • Régimen de aplicación.
  • Límites de rentas de la unidad de convivencia.
  • Documentos necesarios.

Referencia Normativa

Resolución de 28 de octubre de 2019, de la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social, por la que se establece el régimen de aplicación de las prestaciones complementarias del artículo 96.1 b), del Texto Refundido de la Ley General de la Seguridad Social, aprobado por Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre.

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Veronica Cruz Tro de Audiolís

Controller Jurídica en Audiolís. Abogada experta en laboral y fiscal. Webinars, ebooks, artículos y contenido en vídeo.