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Los más de dos millones de autónomos que hay en España trabajan a diario con plazos que deben cumplir para que todo esté en orden. En cuestión de pagos la cosa se complica: el olvido de plazos podría hacer al autónomo entrar en una lista de morosos.

Son muchas las responsabilidades de un autónomo y a veces, es lógico que se olviden estos plazos. Sin embargo, esta situación supone una complicación, puesto que salir de esas listas no es tarea fácil. Esto es lo que hay que hacer en caso de que eso ocurra.

La lista de morosos 

Para comprender mejor qué supone entrar en una de estas listas vamos a explicar qué es un registro de morosos. El registro de morosos es un fichero de datos que indica los impagos de personas físicas y jurídicas y en el que son susceptibles de entrar todas aquellas personas (u empresas) que incumplen pagos de facturas o créditos. 

Formar parte de una de estas listas trae consigo una serie de consecuencias que pueden perjudicar al autónomo a la hora de continuar con su negocio. Y es que los bancos y empresas las consultan a la hora de conceder un crédito o realizar un negocio. Además, estar en estas listas es un problema a la hora de gestionar una contratación de suministros. En este caso, los ingresos que reciba el autónomo podrían ser embargados.

Salir del registro de morosos

Aunque salir del registro de morosos es tarea tediosa, no es imposible. En función de la lista en la que se encuentre el moroso, existen diferentes opciones. Estas son las principales:

  • Pagar la deuda: una vez que la deuda se subsane, se puede exigir por correo electrónico la eliminación de los datos del fichero al titular de este ejerciendo el derecho de acceso, adjuntando para ello el DNI o documento equivalente y una fotocopia del documento que acredite el pago. Este paso es especialmente importante ya que, en ocasiones, aun habiendo liquidado la deuda, son muchos los registros que olvidan cerrar la ficha.
  • Esperar: la otra opción es esperar a que se cumpla el plazo máximo en el que puede aparecer el nombre en el fichero de morosos que en función del tipo de organismo puede ser de 30 meses (en el caso de RAI) o de 6 años, como en ASNEF.

Algo que también puede ayudar al autónomo a ganar tiempo es el desacuerdo con los datos que aparecen en el fichero de morosos. Si esto sucede, se puede hacer una reclamación y evitar así que de manera temporal (durante el curso de la reclamación) se incluya el nombre del autónomo en la lista.

Como última opción, aunque menos frecuente, es posible que se haya incluido a un autónomo en una lista de morosos por error. Si esto ocurre, lo primero es asegurarse de que no existe deuda o de que no se cumplen los requisitos para la inscripción en ese fichero.

Tras confirmar esto se puede solicitar la baja al titular del fichero. Este estará obligado a dar una respuesta en 30 días (pudiendo ampliarse el plazo hasta 2 meses si el caso es complejo o se trata de una situación excepcional). Si en esos 30 días no se obtiene respuesta, se puede denunciar ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

Si efectivamente esa inclusión en el fichero de morosos es incorrecta, se puede reclamar judicialmente una indemnización por los daños ocasionados ya que ninguna empresa tiene derecho a dañar el honor de una persona física sin motivo alguno.

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Raquel Rey de Audiolís

Redactora de contenidos sobre formación y empleo.